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Debate en el pleno sobre la necesidad de separar las actividades religiosas de las civiles
C.G. @verbigracia_6
El punto que generó más debate en el pleno ordinario celebrado el jueves 25 fue una factura de 1.300 euros pagados por la delegación de Festejos a la Asociación de Fieles de Santa María Magdalena para la compra del exorno floral que adornó la parroquia y el paso de la patrona de Arahal. Este fue el punto de partida para un debate sobre la separación entre las actividades religiosas y civiles, planteado por una parte de la oposición (PSIA).

Foto: A.I.
El PP solicitó que el próximo año se compren las flores para adornar la parroquia el día de la Patrona en las floristerías de Arahal
PSIA no está de acuerdo con que el Ayuntamiento pague las flores para un acto religioso y cuestiona la asistencia de miembros del Equipo de Gobierno a estas actividades
IU cree que el Equipo de Gobierno representa al pueblo, tanto creyente como no creyente, y en un pueblo hay que conciliar las diferencias entre Iglesia y Ayuntamiento
La representante del PP, Rosario Caballero, criticó que no se compraran estas flores ni se pidiera presupuesto a las floristerías de Arahal. Según explicaron, el producto se había comprado a una floristería de Cantillana, pueblo del párroco Álvaro Román, titular de la iglesia Santa María Magdalena. “Si en el pueblo hay floristerías pues que sean ellos los que pidan las flores”, dijo Caballero.
El PSIA por su parte, insistió en que había llegado el momento de “establecer una clara separación entre las actividades civiles y religiosas”, dijo el concejal Rafael García Santos que añadió no entender como este Equipo de Gobierno se prestaba a “ornamentar las iglesias y a participar en actos religiosos”.
La responsable del área de Festejos, Encarnación Núñez (IU), apuntó que otros equipos de Gobierno de esta localidad han asistido a los actos religiosos desde hace muchos años. “Cuando se está en un cargo así, se representa a los creyentes y no creyentes, los políticos no asisten a los actos en función de sus gustos, acudimos para representar a la institución porque entendemos que es lo más respetuoso” explicó Núñez.
Asimismo, en cuanto a la compra de las flores, indicó que de esta tarea se ocupaba la Asociación de Fieles de Santa María Magdalena y “ellos han comprado a los precios que le han parecido oportunos”. Y añadió que esta asociación se había visto afectada también por los recortes y “ha sufrido una rebaja sustancial del 30 por ciento de la cuantía que se le venía abonando”.
El alcalde, Miguel Ángel Márquez (IU), también intervino y reconoció que estaba de acuerdo con separar el Estado de la Iglesia pero eso es a “nivel estatal”, aunque precisó que “otra cosa diferente era dirigir un pueblo donde hay que intentar conciliar las diferencias y resolver los posibles conflictos que puedan surgir entre el Ayuntamiento y la Iglesia”.
“Es verdad que voy al pregón y misa de la patrona y no sé si es bueno o malo pero es el acuerdo al que llegué al principio de coger la alcaldía. Hemos reducido bastante participar en actos religioso con respecto a otros mandatos, pero vivimos en un pueblo donde la fe está asentada y entendemos que debemos participar en actos religiosos en la medida de lo posible”.

Foto: A.I.
El concejal del PSIA insistió en que no estaba planteando un cambio en el protocolo sino que “nos replanteemos estas contribuciones económicas a la religión porque pagar 1.300 euros para un exorno floral para el culto a la patrona es hacerlo para un acto religioso”.
Tesitura conciliadora
La responsable de Festejos insistió en que a ella le había tocado “la tesitura conciliadora que puede ser o no acertada pero lo intentamos hacer los mejor posible, no podemos romper con todos los colectivos sociales”. Llegados a este punto se refirió a otras actividades, como la necesidad de poner seguridad a los grandes clubes de fútbol con las que tampoco estaba de acuerdo pero pagaba la Administración. Núñez continuó diciendo que “nos toca fomentar la festividad local que va unida a una tradición”.
Hubo un momento de la exposición en la que el concejal del PSIA Manuel Bravo, por alusiones de la concejala de Festejos –al decir que también como teniente de alcalde había asistido a actos religiosos- la retó a tener una discusión “dialéctica sobre la tesis o antítesis” cuando tuviera la suficiente preparación intelectual. García Santos continuó diciendo que el PSIA «sí estaba de acuerdo con pagar la seguridad de los clubes de fútbol» y apoyar la música y la actividades culturales.
Este comentario llevó a una discusión en la que la concejala pidió al concejal García Santos que no malinterpretara sus palabras. “Mientras estaba de concejala de Cultura, he defendido todo tipo de actividades, podéis medir mis capacidades intelectuales, yo también haré lo mismo, pero no voy a consentir que me pongas en un lugar que no estoy”.
IU, PSOE y PP votaron a favor mientras PSIA y el concejal no adscrito, José Manuel Ojeda, se abstuvieron.
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anonimo
27 de septiembre de 2014 at 11:29
Me alegra, de forma sorprendente, que se generen debates sobre temas como el que nos ocupa. Es precisamente la crítica y la discusión la mejor manera de construir una sociedad mejor. Plantear temas es una sana forma de invitarnos a cuestionarnos nuestra realidad, nuestras ideas y nuestras relaciones personales. Discutir es ejercitar el intelecto y por tanto algo muy recomendable, gracias, pues, a quienes nos plantean la posibilidad de reflexionar y de invitarnos a exponer lo que pensamos.
Soy de los que respetan las tradiciones y la creencias, soy, o al menos lo intento, una persona respetuosa con quienes me rodean, aún cuando defienden planteamientos diametralmente opuesto a los míos, y es que, suscribo aquello que nos dijo el filosofo francés, Voltaire :”Desteto lo que escribes, pero daría mi vida para que pudieras seguir escribiéndolo.” Desde ese respeto, me gustaría manifestar mi opinión sobre el tema que nos ocupa. No creo que lo que se ha planteado sea una cuestión de dinero (¿que son 1300 euros en un presupuesto de 11.000.000 de euros?), no creo, tampoco, que debamos centrar la discusión en sinergias económicas, o en localismos exacerbados, creo más bien, que es algo mucho más ideológico, mucho más profundo. Se trata de dar un paso a adelante en la construcción de una sociedad aconfesional. La Religión, las creencias, lo espiritual deben circunscribirse al ámbito personal y familiar, no deben forma parte de la vida civil, por tanto, la vida civil no debe entrar en patronazgos espirituales o religiosos.
Las Administraciones, son entes de las cuales somos acreedores, debemos reclamarles acciones encaminadas a un mejor bienestar para todos, son obligaciones de éstas, prestarnos servicios tales como la sanidad, la educación, la cultura, el deporte, la protección del medio ambiente y la prestación de servicios básicos. Todos orientados y ofertados a la generalidad de los individuos, que somos, a través de nuestros impuestos quienes la sustentamos. Tenemos, pues, un segundo argumento para rechazar el patrocinio de actos religiosos, ya que éstos, son específicos de un grupo de personas en el que no participamos todos.
Cada cual es libre de pensar y actuar como guste, cada cual, es libre de seguir y pregonar la doctrina que considere mejor. Lo que no deben hacer las administraciones, es alentar y discriminar en positivo unas sobre otras. Deben imponerse las ideas y las creencias por convencimiento. No debemos propiciar, bajo el paraguas de la tradición o de las mayorías, el adoctrinamiento.